Hace 40 años, el vuelo 498 de Aeroméxico y una pequeña aeronave Piper de propiedad privada colisionaron sobre un vecindario de la ciudad. Ese día murieron 82 personas, tanto a bordo de las aeronaves como en tierra.
Como parte de la conmemoración, se llevó a cabo una ceremonia en la Escultura Conmemorativa del Desastre Aéreo, erigida en memoria de las víctimas.
"No creo que esos nombres sean olvidados jamás, porque eran familias que vivían al lado de algunas de las personas que aún viven aquí hoy", dijo Lynda Provido Johnson, alcaldesa de Cerritos.
"Seguimos rindiendo este homenaje cada año; al tratarse del 40 aniversario, es un poco más grande de lo que normalmente hacemos, pero cada año el Concejo Municipal rinde homenaje a las vidas que se perdieron."
Los asistentes se congregaron para rendir homenaje a quienes perdieron la vida y reflexionar sobre el impacto que la tragedia tuvo en la comunidad.
El accidente también se convirtió en un caso importante para impulsar medidas más estrictas de seguridad en el control del tráfico aéreo.