En su primera ceremonia bautismal como papa, León celebró el don de la fe divina para los niños, y dijo que da sentido al regalo de la vida.
"Cuando sabemos que algo es esencial, inmediatamente lo buscamos para aquellos que amamos. ¿Quién de nosotros, de hecho, dejaría a un recién nacido sin ropa o alimento, esperando a que ellos elijan cuando crezcan cómo vestirse y qué comer?" afirmó el pontífice.
"Queridos, si la comida y la ropa son necesarias para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios, la vida encuentra la salvación", expresó.
El pontífice administró personalmente el sacramento del bautismo a los bebés, que son hijos de empleados del Vaticano que trabajan en la Santa Sede. Los padres se acercaron a la pila bautismal colocada dentro de una base de bronce que representa el Árbol de la Vida con los padrinos de los bebés y los hermanos de los pequeños. La ceremonia se llevó a cabo sin lágrimas y con mínimas molestias.
La celebración marca el día de la fiesta que recuerda el bautismo de Jesús en el río Jordán y fue establecida en 1981 por san Juan Pablo II. El episodio está representado en la pared norte de la capilla Sixtina en un fresco de Pietro Perugino.
Durante la ceremonia, a cada padre se le entregó una vela que representa la luz cristiana que "ilumina nuestro camino".
"Deseo que continúen con alegría durante el año que acaba de comenzar y durante toda su vida, seguros de que el Señor siempre acompañará sus pasos", dijo el papa.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.