Pero los 26 jugadores recibieron otro recordatorio de lo especial que será esta oportunidad si la aprovechan cuando saltaron al campo el lunes en Great Park, en el condado de Orange, entre los vítores de varios miles de aficionados que acudieron solo para ver un simple entrenamiento.
Los estadounidenses transmitieron confianza y entusiasmo al instalarse en su base de preparación por al menos las próximas tres semanas en el sur de California. El equipo se reunió en Georgia el mes pasado antes de disputar dos amistosos.
Los tres partidos de la fase de grupos del Mundial de los estadounidenses se jugarán en la costa oeste. El primero será el viernes por la noche contra Paraguay en el SoFi Stadium, el suntuoso estadio de la NFL en Inglewood, California.
"Creo que el grupo está en un muy buen momento ahora mismo", declaró el capitán Tim Ream. "Todos hemos estado -no diría abrumados-, pero sí gratamente sorprendidos por la emoción y el ambiente alrededor del equipo y en los estadios. Llegar aquí y ver a 5,500 aficionados listos para ver una sesión de entrenamiento es increíble".
"Creo que ahora mismo estamos en un buen lugar mentalmente. Han sido dos semanas largas, dos semanas duras, pero los chicos están en una gran posición mental, física y emocional, y listos para arrancar", añadió.
El equipo fue recibido en Irvine por colas de aficionados entusiastas que ganaron una lotería de varias etapas entre 32,000 solicitantes para tener la oportunidad de ver el entrenamiento y conseguir autógrafos en el evento Community Day de la FIFA.
El técnico Mauricio Pochettino animó al público e impulsó un cántico de "¡U-S-A!" mientras su equipo realizaba una breve sesión de gimnasio antes de salir al césped.
"Las instalaciones son increíbles. Es más de lo que esperábamos, y no solo las instalaciones, sino también las personas que están aquí trabajando. Grandes instalaciones y fantásticas personas son una combinación increíble", dijo el argentino. "Estamos agradecidos, y quiero dar un gran agradecimiento".
Los aficionados hicieron largas colas de seguridad en este extenso complejo deportivo para ver de cerca por la mañana a un equipo que no está entre los favoritos, pero que cuenta con el respaldo de millones en un país donde el fútbol ha crecido en popularidad desde la última visita del Mundial en 1994. El estadio de entrenamiento de los estadounidenses es la sede habitual de Orange County SC, un club de la USL Championship, torneo de segunda división, que no existía hace tres décadas.
"Tengo la edad suficiente como para recordar fragmentos de 1994", dijo Ream, de 38 años.
Ream creció en San Luis antes de su larga carrera como defensor en Inglaterra y en Estados Unidos, donde ahora juega para Charlotte en la MLS, la liga cuya temporada inaugural fue en 1996.
"Así que he intentado decírselo a los chicos y transmitir el mensaje de que esta es una oportunidad única en una carrera, y con eso viene más expectativa, más presión", dijo Ream. "Pero tenemos que disfrutarlo. No hay nadie que nos ponga más expectativa y más presión que nosotros mismos, y así debe ser. Para mí, se trata de abrir los ojos y asimilarlo todo, porque esto es único".
"Esto es completamente diferente de cualquier cosa que cualquiera de nosotros haya vivido. Así que disfrútenlo y abracen todo lo que es, porque es tan único, es tan especial, y no es algo que vayamos a volver a hacer", agregó.
La parte más destacada del entrenamiento fue la participación completa del principal defensor Chris Richards, quien se lesionó el tobillo izquierdo el mes pasado con su club Crystal Palace. Richards no participó en los dos amistosos, pero su regreso total al entrenamiento es otra señal alentadora dentro de su plan de estar en la lista que debe quedar finalizada el jueves por la noche.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.