El padre de cinco hijos pasó casi seis meses en un centro de detención federal. Mauricio Prado dijo que fue una experiencia aterradora y dijo que el trauma sigue ahí porque su futuro sigue siendo incierto.
"Me siento muy feliz y también muy emocionada, porque nunca deberíamos haber pasado por esta situación", dijo Kristal Navarro, hija de Prado.
El padre, de 45 años, dijo que su familia es lo más importante para él.
Prado fue detenido en octubre fuera de una tienda Home Depot de Santa Ana mientras recogía suministros para el trabajo.
Llegó a Estados Unidos desde México a los 17 años y en una ocasión intentó arreglar su estatus migratorio, pero no pudo pagar las tarifas.
Su hijo Jacob, que sirve en la Marina, estaba defendiendo a su padre a través de un programa conocido como "Parole in Place", que concede estatus legal temporal y permiso de trabajo a los familiares directos de militares estadounidenses.
"Está luchando por su país solo para que se lleven a su padre... Para mí eso es muy doloroso", dijo Navarro.
Ella dijo que su padre no tiene un historial criminal y que, como único proveedor de la familia, siempre se ha enfocado en el trabajo y en su familia.
Prado dijo que lo único que quiere es poder mantener a sus seres queridos lo mejor que pueda.
"Denle la oportunidad de trabajar porque mi marido es... es el mejor", dijo su esposa, Beatriz.
Prado y su familia dijeron que se mantienen positivos y esperan que su abogado pueda ayudarles a obtener la residencia en Estados Unidos. En dos semanas deberá comparecer ante una corte federal.