Un periódico local obtuvo imágenes del cocodrilo que, al parecer, fue el responsable del ataque.
Chris Bury y su pareja, Jamie Yetter -ambos residentes de San Clemente-, comentaron que acababan de terminar un paseo por la playa y se dirigían a la piscina cuando escucharon gritos.
La pareja dijo que corrió hacia la playa y vio cómo el hombre -identificado únicamente como Irving, de 28 años y originario de la Ciudad de México- era atacado en el agua por el cocodrilo y arrastrado hacia mar abierto.
"Es algo bastante traumático", dijo Bury.
Bury dijo que intentó lanzar un salvavidas a la víctima, pero esta se encontraba en estado de shock y no reaccionaba a las indicaciones para tomarlo.
Cuando alguien llevó un kayak a la playa, Bury intentó remar hacia el lugar, pero para entonces ya era demasiado tarde.
"Se hundió y, en ese momento, ya no volvió a salir a la superficie", recordó Bury. "Yo estaba justo encima de él, pero el agua estaba tan turbia que no se veía ni a un pie de profundidad. Así que, para cuando llegué hasta él, lamentablemente ya era tarde".
"El cocodrilo lo tenía sujeto por el muslo y daba vueltas; el tamaño del animal era impresionante: su cabeza era tan larga como mi torso y su cola, más gruesa que mis piernas. Simplemente lo hacía girar y lo arrastraba hacia el fondo", dijo Yetter.
El cuerpo de la víctima, de 28 años, fue recuperado el sábado por la mañana.
"Siento una profunda tristeza e indignación", expresó Yetter.
Las autoridades dijeron que, durante el operativo, también se capturó al cocodrilo sospechoso del ataque. Dijeron que Irving se encontraba de vacaciones en Puerto Vallarta junto a un grupo de amigos.
Las autoridades del estado de Jalisco le recuerdan a la población que debe respetar los letreros de advertencia y evitar entrar al agua en zonas donde se sabe que habita fauna silvestre.