Imelda Osorio no estaba en casa cuando se produjo el incendio, pero un mensaje de texto de un vecino la hizo volver corriendo.
"Había mucho humo, mucho, mucho humo", recuerda.
Cuando los bomberos apagaron las llamas y el humo se disipó, Osorio se dio cuenta de que el fuego había destruido algo más que su casa. Su nieto de 14 años, Sergio, perdió su única forma de desplazarse por la ciudad.
"En el garaje estaba la camioneta que utiliza mi nieto", explica. "Tiene parálisis cerebral y utiliza una silla de ruedas porque no puede moverse por sí mismo".
La explosión, captada por la cámara del timbre de la puerta de un vecino, se produjo al incendiarse el depósito de gasolina de la camioneta. La explosión y el calor redujeron a cenizas el vehículo.
Ahora, la familia lucha por reemplazar el vehículo, que habían comprado hace apenas un año. Su seguro no cubrirá el costo porque se trataba de un vehículo especializado adaptado a minusválidos.
"Cuando ocurrió la explosión, dije: 'La camioneta, la camioneta'. Es lo que más me importa porque quiero poder llevar a mi nieto a sus citas", dijo Osorio.
Osorio, de 67 años, es la principal cuidadora de su nieto, al que lleva a sus citas médicas mientras su madre trabaja a tiempo completo para mantener a la familia. Sin el vehículo, ya no puede transportarlo sin ayuda extra para subirlo y bajarlo del coche.
Los vecinos se han unido a la familia; uno de ellos incluso ha iniciado una campaña de GoFundMe para ayudar a comprar una camioneta nueva.
"No estamos acostumbrados a pedir ayuda", dice Osorio. "Siempre estamos trabajando, ganando un poco, pero podíamos mantenernos solos".
Ahora, ella y su familia confían en la amabilidad de su comunidad para ayudar a su nieto a recuperar su independencia.
Si quieres donar, visita la página de GoFundMe aquí.