La familia del hombre exige respuestas sobre lo sucedido y sobre cómo terminó muerto después de haber sido puesto en libertad. El Departamento de Policía de Azusa afirma que muchas de esas preguntas aún no tienen respuesta y que todo forma parte de una investigación en curso.
El video de vigilancia, difundido por la policía de Azusa el lunes, muestra a Eric Valencia justo en el momento en que fue liberado de la cárcel; se le ve deambulando hasta llegar a una patrulla del Departamento de Policía de Azusa que estaba estacionado fuera de la estación, poco antes de la 1 p.m. del pasado lunes 23 de marzo.
A lo largo de varios minutos, el video muestra a Valencia abriendo la puerta trasera de la camioneta SUV, subiendo a su interior y, finalmente, cerrando la puerta. Según la policía, esa fue la última vez que se vio a Valencia con vida.
La patrulla estaba fuera de servicio y, según el jefe de policía, no debería haber sido dejada sin seguro.
Varios días después, poco antes de las 5 a.m. del jueves 26 de marzo, el video muestra a un oficial descubriendo a Valencia en el asiento trasero de la patrulla. Minutos más tarde, los paramédicos confirmaron su muerte en el lugar.
Valencia había sido detenido por la policía de Azusa seis días antes, el viernes 20 de marzo, bajo sospecha de conducir ebrio y de cometer un delito grave de poner en peligro a un menor. Según el jefe de policía, Valencia presentaba un nivel de alcohol en sangre superior al doble del límite legal permitido.
El video difundido por el departamento muestra a Valencia siendo escoltado al interior de la estación y pasando por el proceso de registro. Fue puesto en libertad el lunes 23 de marzo, y el video lo muestra saliendo de la estación de policía.
Su familia dice que pasaron varios días intentando contactarlo e incluso reportaron su desaparición a la policía de Azusa.
"No se observaron señales de traumatismos mayores en el cuerpo del Sr. Valencia. Los investigadores determinaron que la desaparición del Sr. Valencia había sido reportada al Departamento de Policía de Azusa apenas unas horas antes de su hallazgo. Asimismo, los investigadores confirmaron que el Sr. Valencia llevaba consigo un teléfono celular activo en el asiento trasero de la patrulla en el momento en que fue descubierto", dijo el jefe de policía Rocky Wenrick en una conferencia de prensa.
"Ni siquiera me devolvieron la llamada. Nadie en el departamento de policía me llamó para avisarme que lo habían encontrado el jueves por la mañana. La única llamada que recibí fue la del investigador forense para informarme que ya había muerto", dijo un familiar.
Su familia afirma que el padre de 37 años vivía a menos de una milla de distancia y no padecía ninguna condición médica conocida. Aseguraron que seguirán presionando al departamento de policía para obtener respuestas.
La policía de Azusa dice que la causa de la muerte de Valencia continúa bajo investigación por parte del médico forense.