Bryan Omar Roa, de 24 años, de Calimesa, y Michael Alan Thomas, de 32 años, de Pinon Hills, fueron arrestados el sábado, el día antes de la pelea, y desde entonces han comparecido por primera vez ante el juez.
El FBI registraron sus viviendas y recuperaron varias armas de fuego y grandes cantidades de munición. Los documentos judiciales indican que uno de los sospechosos admitió haber ayudado a planear el ataque y haber animado a otros a participar.
El FBI dijo que el presunto complot terrorista involucraba al menos a 19 personas e incluía planes para provocar explosiones y tiroteos. Según una declaración jurada del FBI que ya no está bajo secreto de sumario, el plan consistía en provocar explosiones mediante drones cerca del evento y luego, disparar a los asistentes mientras evacuaban el lugar.
Las autoridades dicen que hasta ahora han detenido a cinco personas, entre ellas Roa y Thomas, quienes presuntamente planeaban atacar a políticos y a asistentes adinerados.
Los investigadores federales dicen que el grupo llevaba al menos un mes comunicado por Internet. Entre ellos se encontraba Tycen Proper, de 19 años, que vivía en casa de sus padres en Ohio, según las autoridades.
Las autoridades alegan que Proper utilizó $3,000 dólares del dinero que recibió por su graduación para comprar armas, chalecos tácticos y miles de cartuchos de munición para el ataque.
El presunto complot salió a la luz después de que la madre de Proper escuchara por casualidad conversaciones en chats encriptados y llamadas telefónicas y se pusiera en contacto con la policía, según documentos judiciales.
Los documentos judiciales presentados por el FBI revelaron que, en esas conversaciones, el grupo -descrito como desconocidos que afirmaban ser exmilitares y de base cristiana- expresaba su descontento por la corrupción gubernamental, el manejo de los archivos de Epstein y preocupaciones por el consumo de agua de los centros de datos en las comunidades. Los investigadores dicen que el grupo esperaba que un ataque coordinado derribara a los Estados Unidos para poder reconstruirlo.
Las autoridades dicen que el plan incluía ubicaciones designadas para francotiradores, puntos de encuentro y conversaciones sobre refugios seguros. El Servicio Secreto no ha dicho qué tan cerca estuvo el grupo de ejecutar el ataque.
"Mira, era una amenaza grave", dijo el subdirector del Servicio Secreto, Matt Quinn. "Tomamos cualquier amenaza de gran magnitud muy en serio y la investigamos hasta que podamos confirmar al 100 % que ya no supone una amenaza. Era un complot activo y sigue en curso. Solo porque hayamos acabado con 'Freedom 250', o ese evento en particular, no significa que vayamos a detenernos. Todavía hay sospechosos prófugos y vamos a seguir trabajando en el caso hasta que todos hayan sido identificados".
La investigación también destaca la preocupación constante por las amenazas relacionadas con los drones. El grupo especial de la Casa Blanca para el Mundial dice que los 78 partidos que se jugarán en los Estados Unidos cuentan con tecnología antidrones. Los Ángeles tendrá ocho partidos.
Durante el partido del viernes de la selección de Estados Unidos, el FBI confiscó tres drones. En Miami y Atlanta, las autoridades recuperaron un total de 35 drones. Las autoridades describieron estos incidentes como casos en los que había "más idiotas que delincuentes", refiriéndose a personas que habían violado el espacio aéreo prohibido en lugar de estar planeando ataques.
Las autoridades dicen que la investigación sigue en curso.