La familia de Bryan Bostic hizo pública una grabación de audio que, según afirman, documenta algunos de los momentos previos a su muerte, ocurrido tras una parada de tráfico realizada por el Departamento de Policía de Inglewood el pasado 10 de marzo.
"Voy a ver a mi mamá", se escucha responder a Bostic.
"Luego lo escuchamos forcejear con ellos, suplicarles y gritar con angustia", dijo la abogada Denisse Gastélum.
La familia de Bostic también difundió un video grabado por un testigo en el que se observa la detención, que ocurrió cerca de la intersección de Hillcrest Boulevard y Nutwood Avenue alrededor de las 9:30 p.m. En el video, Bostic aparece tendido boca abajo y visiblemente angustiado, con un policía encima de él y otros oficiales se acercan apresuradamente para mantenerlo inmovilizado en el suelo.
Durante una conferencia de prensa el lunes, Gastélum dijo que, según los testimonios de los testigos, tanto los paramédicos como el personal de la oficina forense estuvieron presentes en la escena. "Hubo un uso excesivo de la fuerza, lo que provocó traumatismos en su rostro y en su cuerpo", dijo Gastélum.
La familia acusa a los policías de haber provocado una emergencia médica y de no haber trasladado a Bostic a un hospital, añadiendo que, al llegar a la estación de policía, este ya había fallecido.
"Desconocemos cuál fue la causa de la muerte. Ni siquiera sabemos por qué lo detuvieron", dijo Talia Castillo, prima de Bostic.
Antes de la conferencia de prensa, la familia presentó una reclamación por daños y perjuicios, y tiene previsto interponer una demanda contra la ciudad de Inglewood.
"La ciudad de Inglewood se ha negado a cumplir con los mandatos de California, los cuales estipulan que deben proporcionar videos, grabaciones de audio, declaraciones de testigos y declaraciones de los policías involucrados", dijo Gastélum. Los policías de Inglewood no portan cámaras corporales. La familia solicita cualquier grabación de video -ya sea de vehículos patrulla, de testigos o de cámaras de vigilancia- que pueda estar en posesión de la policía.
Bostic tenía 37 años y deja atrás a un hijo de 13 años. Se le describía como una persona amante de la naturaleza, la música y el servicio a su comunidad eclesiástica.
"Cualquier cosa que pudiera hacer, él siempre estaba allí. Un espíritu bondadoso, un espíritu generoso", dijo el pastor Sherman Gordon.
La familia continúa pidiendo la ayuda de testigos para que colaboren con cualquier información. ABC7 se puso en contacto con la ciudad de Inglewood y con el departamento de policía, pero no ha recibido respuesta.