

LOS ANGELES -- Hace unas tres semanas, la hermana de 16 años de Eliezer Alfonzo Jr., Eliana, le contó que había tenido un sueño sobre su carrera en el béisbol, pero que no le revelaría los detalles hasta que se hiciera realidad. Ahora, Alfonzo cree tener una idea de cuál era.
"Estoy casi seguro de que el sueño tenía que ver con esto", dijo. "Ojalá estuviera viva para verme jugar en las Grandes Ligas".
Alfonzo debutó en las Grandes Ligas el domingo como receptor titular de los Dodgers de Los Ángeles en el último partido de la serie contra los Padres de San Diego, y entró al terreno poco después de enterarse de que Eliana y su madrastra, Patricia, fueron encontradas sin vida tras los recientes terremotos que devastaron su natal Venezuela.
Eliana y Patricia estaban desaparecidas desde el 24 de junio, cuando dos terremotos de magnitud superior a 7 sacudieron el norte de Venezuela. Cuando recibió el llamado a las Grandes Ligas el sábado, Alfonzo, de 26 años, aún mantenía la esperanza de que fueran encontradas con vida. Horas después, le informaron que estaban entre las víctimas mortales de una tragedia cuyo saldo, según las cifras más recientes, ascendía a 3,342 fallecidos.
Alfonzo habló por teléfono el domingo con su padre, el exreceptor de Grandes Ligas del mismo nombre, y con su hermano. Ambos le dijeron que disfrutara ese día lo mejor posible y que honrara la memoria de su hermana y su madrastra haciéndolo.
El infielder de los Dodgers Miguel Rojas, también venezolano y cuya esposa e hijos se encontraban a dos cuadras de los edificios que colapsaron durante los sismos, le transmitió un mensaje similar.
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Alfonzo, quien conectó un rodado y un elevado antes de ser reemplazado por un bateador emergente en la séptima entrada, escribió "EyP RIP" cerca de la visera de su gorra y recibió una fuerte ovación de los 46,506 aficionados presentes en el Dodger Stadium cuando se presentó a batear.
"Me sentí muy emocionado y muy feliz cuando escuché que anunciaron mi nombre, cuando tuve mi primer turno al bate, y al sentir el apoyo de los aficionados", dijo Alfonzo en español tras la derrota de los Dodgers por 5-2. "Es algo que agradecí muchísimo y que siempre voy a guardar en mi corazón".
En un costado de su gorra, Rojas escribió "Alfonzo" y "Fuerza Matatán", en honor al apodo de Eliezer Alfonzo padre. Rojas conoce al exreceptor desde que se enfrentaron en la liga invernal venezolana en 2008 y habló el domingo sobre el impacto que ha tenido como figura del béisbol venezolano y todo lo que aprendió de él a lo largo de los años.
El menor de los Alfonzo pasó nueve años en el sistema de ligas menores de los Tigers de Detroit sin lograr llegar a las Grandes Ligas. Sin embargo, firmó con los Dodgers como agente libre de ligas menores en noviembre y bateó para .313 con porcentaje de embasarse de .392 y slugging de .422 en 49 juegos con la sucursal Triple-A de la organización.
Con el Juego de Estrellas acercándose y el receptor titular Will Smith aún fuera por una lesión en el cuello, los Dodgers ascendieron a Alfonzo para respaldar a Dalton Rushing.
El mejor momento de la carrera de Alfonzo llegó en medio del peor momento de su vida.
"Es realmente difícil poner esto en contexto y encontrar las palabras adecuadas ahora mismo", dijo Rojas. "Solo el hecho de que él estuviera aquí hoy y tomara la decisión de cumplir su sueño de infancia de jugar en las Grandes Ligas, mientras piensa en lo ocurrido y en lo que su padre debe estar viviendo solo en Venezuela, es muy duro.
"Por mi parte, voy a apoyar a toda la familia y especialmente a Eliezer, porque sé lo difícil que es jugar en una situación así.
"Ha sido duro para mí también. No le pasó a nadie de mi familia, pero cuando me enteré de la noticia me golpeó casi como si hubiera sido un familiar mío. Considero a Eliezer Alfonzo padre uno de mis amigos más cercanos en el béisbol".
Alfonzo estuvo acompañado en Los Ángeles por su novia y su agente. Pero, de alguna manera, cree que también estuvo acompañado por su hermana. Cuando se paró en la caja de bateo, podía escuchar en su mente cómo ella le gritaba desde las gradas, pidiéndole que conectara la pelota con fuerza.
Él cree que esa voz nunca lo abandonará.
"Sé que ahora está al lado de Dios", dijo Alfonzo. "Ella me va a proteger y va a disfrutar cada momento que voy a vivir".