
SANTA ANA, Calif. (KABC) -- El padre de tres marines, tirado al suelo por agentes federales de inmigración en Santa Ana el mes pasado, habla por primera vez tras su liberación de la detención.
Narcisco Barranco expresó su agradecimiento a quienes han estado luchando por su liberación.
Barranco bajó las escaleras del histórico juzgado del condado de Orange rodeado de sus seguidores. El hombre de 48 años se mostró visiblemente emocionado al hablar por primera vez desde que fue liberado del centro de detención de Adelanto.
Fue detenido el 21 de junio mientras trabajaba como jardinero frente a un restaurante IHOP. El encuentro, capturado en video, muestra a agentes federales golpeando a Barranco en la cabeza y el cuello mientras estaba boca abajo.
"Se vio empujado al centro de atención debido a la injusticia que sufrió a pesar del sacrificio personal que él y su familia hicieron por nuestro país", afirmó Vicente Sarmiento, supervisor del condado de Orange.
La historia de Barranco llamó la atención a nivel nacional por ser padre de tres marines estadounidenses. Su familia movilizó a la comunidad, que se manifestó y exigió su liberación. Su abogada, Lisa Ramírez, tradujo sus palabras a los simpatizantes.
"Quiero dedicar un momento a expresar mi más sincero agradecimiento por el inmenso apoyo que mi familia y yo hemos recibido durante mi ausencia", dijo Barranco a través del intérprete.
El peso de su terrible experiencia durante su detención lo abrumó emocionalmente, no por él mismo, sino por dos padres que conoció en prisión. Uno tenía una hija pequeña y el otro, un hijo discapacitado.
"A las autoridades, les pido respetuosamente que les concedan la libertad bajo fianza. No les quiten la oportunidad a estas familias de reunirse", dijo Barranco.
Barranco no hizo referencia al video ni a su detención más allá de sus compañeros de celda. En cambio, se centró en dar las gracias a su familia y a la comunidad que lo apoyó.
"Gracias desde lo más profundo de mi corazón. Que Dios los bendiga a todos. Gracias".
Barranco está en libertad bajo fianza de $3,000 dólares. Debe comparecer ante el tribunal federal en agosto, donde se le informará sobre su situación migratoria.