Actualizaciones sobre Irán: EEUU podría levantar sanciones sobre petróleo iraní ya en el mar

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Last updated: Thursday, March 19, 2026 7:05PM GMT
ABC News Live

El presidente Donald Trump anunció "importantes operaciones de combate" contra Irán el 28 de febrero, con masivos ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel contra instalaciones militares y gubernamentales, según funcionarios.

La televisión estatal iraní confirmó que el ayatolá Alí Jamenei se encontraba entre los fallecidos en Teherán el primer día de los ataques. Su hijo Mojtaba Jamenei fue elegido el domingo para tomar las riendas.

Irán está respondiendo a la operación con ataques con misiles y drones contra Israel, bases regionales estadounidenses y varios países del Golfo. Israel también está intensificando su prolongada campaña de ataques contra la milicia Hezbolá, respaldada por Irán, en el Líbano.

Smoke rises on the skyline after an explosion in Tehran, Iran, Saturday, Feb. 28, 2026.
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ByTIA GOLDENBERG AP logo
Mar 19, 2026, 5:49 PM GMT

La apuesta de Netanyahu al apoyar a Estados Unidos en la guerra contra Irán

A lo largo de su carrera política, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha guiado a su país sobre dos pilares de política exterior: una alianza inquebrantable con Estados Unidos y una batalla diplomática y encubierta implacable contra los gobernantes de la República Islámica de Irán.

Ahora, con ambos países en una guerra conjunta contra el liderazgo iraní, esas dos rutas estratégicas corren el riesgo de chocar entre sí. Al sumar a Estados Unidos a lo que considera la batalla existencial de Israel contra Irán, Netanyahu está haciendo una apuesta que podría someter la relación bilateral a la tensión de una guerra con consecuencias de gran alcance.

ARCHIVO - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estrecha a mano del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el 29 de diciembre de 2025, en Palm Beach, Florida.
ARCHIVO - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estrecha a mano del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el 29 de diciembre de 2025, en Palm Beach, Florida.

Desde luego, convencer al presidente Donald Trump de sumarse a la guerra fue un golpe maestro para Netanyahu y pone de relieve los fuertes lazos entre ambos líderes. Si tienen éxito, podrían concretar rápidamente su objetivo compartido de derrocar al gobierno iraní y evitarle a la región un conflicto prolongado.

Pero si la guerra se alarga, los vínculos entre los dos aliados podrían volver a ponerse a prueba.

"Una gran parte del público estadounidense lo verá como que la cola israelí mueve al perro estadounidense y que está arrastrando a Estados Unidos a una guerra en Oriente Medio que no es suya", explicó Ofer Shelah, investigador del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, un centro de análisis con sede en Tel Aviv, Israel. La caída del apoyo público que eso podría desatar "será muy perjudicial para Israel a mediano y largo plazo", agregó.

Sin embargo, añadió en una alusión a las ambiciones políticas del líder israelí: "A Netanyahu no le interesa el mediano y largo plazo".

La opinión pública en EEUU ha cambiado

Para Netanyahu, lograr convencer a Trump de atacar a Irán juntos es el punto culminante de décadas de cercanía entre el líder israelí y Washington. Netanyahu, el dirigente que más tiempo ha permanecido en el poder en Israel, habla un inglés impecable tras haber pasado parte de su juventud en Estados Unidos y siempre se ha presentado como el puente de Israel con Estados Unidos.

Aunque presume de sus estrechas relaciones con múltiples presidentes estadounidenses y con miembros del Congreso, Netanyahu ha visto en los últimos dos años cómo el apoyo a Israel entre el público estadounidense ha disminuido. Según sondeos de Gallup, las simpatías estadounidenses en Oriente Medio se han desplazado de forma drástica hacia los palestinos.

Ese cambio de sentimiento ha sido impulsado en gran medida por los demócratas. Pero algunos republicanos, e incluso partidarios del propio Trump, se han mostrado más críticos con el apoyo diplomático y financiero que Estados Unidos ha seguido otorgando a Israel durante los últimos dos años y medio, periodo en el que ha estado inmerso en una guerra en múltiples frentes desencadenada por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Las imágenes devastadoras de la guerra en Gaza profundizaron el aislamiento internacional de Israel.

Con una nueva guerra contra Irán -la segunda en menos de un año-, Netanyahu se enfrenta a un enemigo que él y muchos israelíes consideran una amenaza existencial, citando su apoyo a milicias antiisraelíes en toda la región, su arsenal de misiles balísticos y su programa nuclear. Ha encabezado la cruzada contra Irán en el escenario mundial durante gran parte de su carrera.

Netanyahu señaló el domingo en un comunicado que la participación de Estados Unidos "nos permite hacer lo que he esperado hacer durante 40 años: asestar un golpe aplastante al régimen terrorista". La oficina de Netanyahu no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de The Associated Press.

El conflicto podría descontrolarse

A pocos días de iniciada la guerra, Israel y el ejército de Estados Unidos parecen estar trabajando codo con codo para atacar objetivos: desde el ataque inicial que mató a altos dirigentes iraníes, incluido el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, hasta los bombardeos que permitieron a las fuerzas operar con total libertad en los cielos iraníes.

Pero el conflicto ya ha provocado ondas expansivas que podrían repercutir en el corazón de Estados Unidos. Al menos seis soldados de Estados Unidos han muerto. Los viajes se vieron interrumpidos en toda la región, dejando a cientos de miles de pasajeros varados. Los precios del petróleo se dispararon, lo que plantea la posibilidad de gasolina más cara para los conductores en Estados Unidos, así como aumentos de precios de otros productos en un momento en que la gente ha resentido el alza del costo de vida.

Persisten las preguntas sobre el rumbo y el objetivo de la guerra. No está claro si la potencia aérea será suficiente para derrocar al liderazgo de Irán, quién o qué debería reemplazar a ese liderazgo y qué papel tendrán Israel o Estados Unidos en cualquiera de los dos escenarios. Cada día presenta nuevos escollos posibles.

"Mucha gente culpará a Israel si las cosas salen terriblemente mal", escribió Nadav Eyal, comentarista del diario israelí Yediot Ahronoth. "Israel no puede permitirse perder el apoyo del público estadounidense bajo ninguna circunstancia. Eso es más importante que atacar cualquier instalación militar concreta".

Aun así, Aaron David Miller, quien se desempeñó durante dos décadas como asesor en asuntos de Oriente Medio para gobiernos demócratas y republicanos, dijo que Netanyahu tiene poco que perder con la guerra.

Con elecciones programadas para el otoño, Netanyahu puede usar la guerra en Irán para desviar la atención de los fracasos de los ataques del 7 de octubre de 2023, los peores en la historia de Israel. En cambio, Netanyahu puede presentarse como un valiente líder en tiempos de guerra que cumplió una promesa que ha hecho durante gran parte de su vida: confrontar a Irán.

Puede decir que lo hizo con el respaldo del presidente estadounidense, quien, según Miller, puede frenar la guerra cuando le plazca.

"Si Trump siente que la situación va cuesta abajo, encontrará una manera de desescalar", afirmó, "y su buen amigo Benjamin Netanyahu lo seguirá".

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

ByAAMER MADHANI AP logo
Mar 19, 2026, 5:49 PM GMT

Trump rechaza crecientes críticas a su plan de guerra contra Irán mientras el conflicto se extiende

El presidente estadounidense Donald Trump rechazó el lunes las crecientes críticas de que no ha hecho lo suficiente para explicar por qué era necesario iniciar ahora una guerra contra Irán ni para articular su visión de un desenlace para el conflicto.

La frustración no proviene sólo de la izquierda política, sino también de su base de simpatizantes -agrupada bajo el lema de campaña MAGA, siglas en inglés de "Hagamos grande a Estados Unidos otra vez"-, a medida que el conflicto se expande, los precios de la energía se disparan y aumenta el número de muertos en Oriente Medio en una guerra que, según plantea el gobierno estadounidense, quizá apenas esté en sus etapas iniciales.

El presidente Donald Trump llega a la ceremonia de entrega de una Medalla de Honor en la Sala Este de la Casa Blanca, el 2 de marzo de 2026, en Washington. (AP Foto/Alex Brandon)
El presidente Donald Trump llega a la ceremonia de entrega de una Medalla de Honor en la Sala Este de la Casa Blanca, el 2 de marzo de 2026, en Washington. (AP Foto/Alex Brandon)

Trump también pareció dejar abierta la posibilidad de una participación militar más amplia de Estados Unidos, diciéndole el lunes al New York Post que no descarta la posibilidad de enviar infantería. Esto ocurrió mientras el secretario de Defensa, Pete Hegseth, les decía a los periodistas que el gobierno no se metería en el ejercicio "insensato" de anticipar "lo que haremos o no haremos".

"Yo no me pongo nervioso con respecto al envío de infantería; como dice todo presidente: 'No habrá soldados sobre el terreno'. Yo no lo digo", expresó Trump. "Yo digo: 'probablemente no los necesitemos', (o) 'si fueran necesarios'".

El presidente y sus principales asesores intentaron defender su enfoque mientras Irán continúa tomando represalias al lanzar drones y misiles contra Israel, bases estadounidenses en la región y vecinos del Golfo Pérsico. Israel y Hezbollah -la milicia respaldada por Irán en Líbano- también intercambiaron ataques el lunes, abriendo otro frente en el conflicto.

Algunos en el mundo MAGA están furiosos

Trump regresó a la Casa Blanca el año pasado con la promesa de poner a "Estados Unidos primero" para mantener al país fuera del tipo de "guerras eternas" que agobiaron a algunos de sus predecesores recientes. Un elemento central de su visión de política exterior, desde su primera campaña, ha sido su exhortación a "abandonar la fallida política de construcción de naciones y cambio de régimen".

Repitió ese llamado durante una visita a Arabia Saudí el año pasado, al señalar que los "así llamados 'constructores de naciones' destruyeron muchas más naciones de las que construyeron, y que los intervencionistas intervenían en sociedades complejas que ni siquiera entendían".

Pero ahora Trump se encuentra en una guerra elegida por él mismo, lo que está generando preocupación de que Estados Unidos pueda verse arrastrado a otro conflicto prolongado en Oriente Medio.

"No estoy contento con todo esto. No creo que esto haya sido conveniente para Estados Unidos", manifestó el domingo Erik Prince, aliado de Trump desde hace tiempo y un destacado contratista de seguridad privada, en una presentación en el podcast "War Room" de Steve Bannon, exasesor de Trump. "Va a destapar una significativa caja de Pandora de problemas, caos y destrucción en Irán ahora".

"No veo cómo encaja esto con el compromiso MAGA del presidente. Estoy decepcionado", añadió.

Otros aliados destacados que cuestionan la decisión de atacar a Irán incluyen a Benny Johnson, presentador de YouTube; el influencer Andrew Tate, y el comentarista conservador Tucker Carlson.

En una entrevista con la periodista Rachael Bade publicada el lunes por la noche, Trump restó importancia a algunas de las preocupaciones por considerarlas fuera de sintonía con el movimiento MAGA en general.

"MAGA quiere ver que nuestro país prospere y esté seguro. Y a MAGA le encanta lo que estoy haciendo, cada aspecto de ello", aseveró Trump. Irán "es una desviación que tenemos que tomar para mantener a nuestro país seguro y mantener a otros países seguros, francamente", añadió.

Sin duda, muchos de los aliados más firmes de Trump dicen que respaldan su decisión y no ven señales de un cisma en su movimiento.

"No, señora, creo que Irán... ellos son actores maliciosos", le dijo el representante republicano Tim Burchett a una reportera cuando le preguntaron por dicha posible división. "Han matado a estadounidenses. En Irak suministran armamento. Hezbollah forma parte de su pacto y les han suministrado armamento y fondos. Y hacen negocios con los chinos, así que definitivamente no. Creo que estamos bien".

En un evento en la Casa Blanca el lunes, Trump dijo que la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel estaba "sustancialmente adelantada al cronograma", y calculó que tomaría de cuatro a cinco semanas cumplir los objetivos del gobierno, aunque señaló que podría requerirse más tiempo.

"Tenemos capacidad para continuar mucho más allá de eso", sostuvo Trump.

Hegseth fue aún más impreciso sobre el plazo.

"El presidente Trump tiene todo el margen de maniobra del mundo para hablar de cuánto tiempo puede o no puede tardar. Cuatro semanas, dos semanas, seis semanas", expresó. "Podría adelantarse. Podría retrasarse".

Las fuerzas armadas de Estados Unidos prevén sufrir más bajas en su operación contra Irán, les dijo a los periodistas el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine. Hasta el lunes, seis militares estadounidenses habían muerto en combate, y otros habían resultado gravemente heridos, mientras Irán llevaba a cabo una andanada de ataques de represalia en toda la región.

¿Cambio de gobierno o colapso del gobierno?

El gobierno no ha detallado a quién quiere ver al mando de Irán tras la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, y de decenas de otros altos dirigentes en los primeros momentos del conflicto.

Al anunciar el inicio de las operaciones de combate, Trump instó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán a deponer las armas. Pero la historia deja entrever que el poderío aéreo por sí solo difícilmente provocará el tipo de cambio de gobierno que el mandatario dice querer ver en Irán.

Trump tampoco se ha comprometido a ayudar a miembros de la oposición iraní, a quienes ha exhortado a levantarse contra la teocracia islámica gobernante una vez que concluya la campaña de bombardeos.

Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Quincy Institute for Responsible Statecraft -un centro de estudios de Washington-, dijo que Trump podría, en última instancia, estar dispuesto a conformarse con un "colapso del régimen" o una "implosión del régimen".

"Eso es muy diferente (del cambio de régimen), no sólo porque potencialmente podría lograrse, sino también porque es algo que le permite al gobierno de Trump lavarse las manos respecto de las consecuencias de esto", explicó Parsi.

Aun así, Israel está presionando a Trump para una operación sostenida que pueda asestar un golpe decisivo al gobierno de Irán.

"Creo que la mayor preocupación de los israelíes puede ser que el presidente Trump acepte... una especie de oferta temprana, declarando victoria", observó Daniel Shapiro, exembajador de Estados Unidos en Israel durante el gobierno del presidente Barack Obama y ahora investigador del Atlantic Council. "Creo que les gustaría ver que esto se prolongue más, con el apoyo del presidente".

Dudas sobre la justificación de Trump

Funcionarios del gobierno de Trump les dijeron a asesores del Congreso el domingo en sesiones informativas privadas que la información de inteligencia de Estados Unidos no dejaba entrever que Irán estuviera preparándose para lanzar un ataque preventivo contra territorio estadounidense. En cambio, los funcionarios reconocieron que existía una amenaza más general en la región por los misiles de Irán y sus fuerzas aliadas.

Sin embargo, Trump repitió el lunes su afirmación de que Washington necesitaba actuar debido a preocupaciones de que Irán intentaba construir misiles balísticos que podrían llegar a Estados Unidos.

Teherán no ha reconocido que esté construyendo o intentando construir misiles balísticos intercontinentales. No obstante, la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos indicó en un informe no secreto el año pasado que Irán podría desarrollar un misil balístico intercontinental militarmente viable para 2035 "si Teherán decidiera intentar obtener esa capacidad".

El presidente también reiteró su afirmación de que Irán trataba de reconstruir su programa nuclear, incluso después de los ataques de Estados Unidos en junio pasado durante la guerra entre Israel e Irán, que, en sus palabras, habían "eliminado" tres instalaciones nucleares.

Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, afirmó el lunes que Irán tiene un programa nuclear "ambicioso", pero que actualmente no cuenta con un programa para construir armas nucleares. Teherán se ha negado a permitir que inspectores del OIEA visiten sus instalaciones nucleares dañadas.

Kelsey Davenport, directora de política de no proliferación en la Asociación para el Control de Armas -un grupo independiente enfocado en esa misión-, dijo que "el cambio de régimen no es una estrategia viable de no proliferación".

"El programa nuclear de Irán no puede ser eliminado a bombazos. El conocimiento nuclear de Irán no puede ser eliminado a bombazos", afirmó. "Incluso si hay un cambio de régimen, el programa de Irán seguirá planteando un riesgo de proliferación".

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Los periodistas de la AP Seung Min Kim, Nathan Ellgren y Didi Tang contribuyeron a este despacho.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

ByJULIA FRANKEL AP logo
Mar 19, 2026, 5:49 PM GMT

Un vistazo a algunos aspirantes a líder supremo de Irán tras la muerte de Jamenei

Los líderes de Irán se están apresurando a reemplazar al líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, quien gobernó el país durante 37 años antes de morir en el sorpresivo bombardeo de Estados Unidos e Israel.

Es apenas la segunda vez desde la Revolución Islámica de 1979 que se elige a un nuevo líder supremo. Los posibles candidatos van desde sectores de línea dura comprometidos con la confrontación con Occidente hasta reformistas que buscan un acercamiento diplomático.

ARCHIVO - Hassan Jomeini, nieto del ayatolá Ali Jomeini, habla en la sede del Ministerio del Interior en Teherán, Irán, el 18 de diciembre de 2015 (Foto AP/Vahid Salemi)
ARCHIVO - Hassan Jomeini, nieto del ayatolá Ali Jomeini, habla en la sede del Ministerio del Interior en Teherán, Irán, el 18 de diciembre de 2015 (Foto AP/Vahid Salemi)

El líder supremo tiene la última palabra en todas las decisiones importantes, incluidas la guerra, la paz y el controvertido programa nuclear del país.

Mientras tanto, un consejo de gobierno provisional integrado por el presidente Masoud Pezeshkian; el intransigente jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, y el alto clérigo chií, el ayatolá Ali Reza Arafi, está guiando al país en su mayor crisis en décadas. El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó el domingo que se elegiría a un nuevo líder supremo a comienzos de esta semana.

El líder supremo es designado por un panel de 88 miembros llamado la Asamblea de Expertos, que por ley se supone que debe nombrar rápidamente a un sucesor. El panel está compuesto por clérigos chiíes que son elegidos por voto popular después de que sus candidaturas sean aprobadas por el Consejo de Guardianes, el órgano constitucional de supervisión de Irán.

Jamenei tuvo una gran influencia sobre ambos organismos clericales, lo que hace poco probable que el próximo líder marque un giro radical.

Estos son los principales aspirantes.

Mojtaba Jamenei

El hijo de Jamenei, un clérigo chií de rango medio, es considerado ampliamente como un posible sucesor. Tiene fuertes vínculos con la Guardia Revolucionaria, la fuerza paramilitar de Irán, pero nunca ha ocupado un cargo público. Su elección podría resultar incómoda, ya que la República Islámica ha criticado durante mucho tiempo el gobierno hereditario y se ha presentado como una alternativa más justa.

Ayatolá Ali Reza Arafi

Arafi es miembro del consejo de gobierno provisional. Jamenei eligió personalmente al alto clérigo chií para integrar el Consejo de Guardianes en 2019, y tres años después fue elegido para la Asamblea de Expertos. Dirige una red de seminarios.

Hassan Rouhani

Rouhani, un moderado relativo, fue presidente de Irán de 2013 a 2021 y alcanzó el histórico acuerdo nuclear con el gobierno del entonces presidente Barack Obama que posteriormente Donald Trump anuló durante su primer mandato. Rouhani formó parte de la Asamblea de Expertos hasta 2024, cuando dijo que lo inhabilitaron para postularse a la reelección. Rouhani lo consideró una vulneración de la participación política de los iraníes.

Hassan Jomeini

Jomeini es el nieto más destacado del fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruhollah Jomeini. También es visto como un moderado relativo, pero nunca ha ocupado un cargo de gobierno. Actualmente trabaja en el mausoleo de su abuelo en Teherán.

Ayatolá Mohammed Mehdi Mirbagheri

Mirbagheri es un clérigo de alto rango popular entre los sectores de línea dura que integra la Asamblea de Expertos.

Era cercano al fallecido ayatolá Mohammad Taghi Mesbah Yazdi, otro dirigente de línea dura que escribió que Irán no debería privarse del derecho a producir "armas especiales", una referencia velada a armas nucleares.

Durante la pandemia de COVID-19, Mirbagheri declaró que el cierre de escuelas era una "conspiración".

Actualmente es el director del Centro Cultural Islámico en Qom, el principal centro de enseñanza islámica en Irán.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

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Mar 19, 2026, 5:49 PM GMT

Trump dice que ataques contra Irán podrían durar varias semanas

Israel y Estados Unidos continuaron el lunes con sus ataques sobre Irán que forman parte de una campaña que, de acuerdo con el presidente estadounidense Donald Trump, probablemente se extenderá durante varias semanas. En tanto, Teherán y sus aliados respondieron con ataques contra Israel, los Estados árabes y objetivos críticos para la producción mundial de energía.

La intensidad de los ataques, la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y la falta de cualquier plan de salida sentaron las bases para un conflicto prolongado con consecuencias de gran alcance. Lugares usualmente tranquilos en Oriente Medio, como Dubái, han sido atacados; cientos de miles de pasajeros están varados en todo el mundo; los precios del petróleo se han disparado y los aliados de Estados Unidos han prometido ayudar a interceptar misiles y drones iraníes.

Chiíes iraquíes sostienen imágenes del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, que murió por un ataque de EEUU, en un funeral simbólico en Najaf, Irak, el 1 de marzo de 2026.
Chiíes iraquíes sostienen imágenes del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, que murió por un ataque de EEUU, en un funeral simbólico en Najaf, Irak, el 1 de marzo de 2026.

Sin un fin al conflicto en el horizonte, Trump dijo que es probable que las operaciones duren de cuatro a cinco semanas, pero que estaba preparado "para ir mucho más allá de eso".

Aseguró que las fuerzas estadounidenses estaban decididas a destruir las capacidades de misiles de Irán, acabar con su Armada, evitar que elabore un arma nuclear y garantizar que no pueda mantener su apoyo a grupos aliados como el Hezbollah libanés, el cual lanzó misiles contra Israel que respondió con una serie de ataques aéreos.

"Esta fue nuestra última y la mejor oportunidad de atacar -y lo estamos haciendo ahora mismo- y eliminar las amenazas intolerables que plantea este régimen enfermo y siniestro", declaró Trump.

Danny Danon, embajador israelí ante Naciones Unidas, señaló que el conflicto continuará "el tiempo que sea necesario". Un portavoz militar israelí, el general de brigada Effie Defrin, dijo que su país mantiene "todas las opciones sobre la mesa", incluida una posible invasión terrestre a Líbano.

El caos del conflicto se hizo evidente cuando el Ejército estadounidense dijo que Kuwait había "derribado por error" tres aviones F15E Strike Eagles durante una misión de combate mientras Irán atacaba con aeronaves, misiles balísticos y drones. El Comando Central estadounidense indicó que los seis pilotos se eyectaron con seguridad y están en condición estable.

Mientras varios ataques aéreos alcanzaban Teherán, el principal funcionario de seguridad, Ali Larijani, prometió en la red social X: "no negociaremos con Estados Unidos".

El número de muertos aumentó en todos los bandos. La Media Luna Roja Iraní reportó que la operación estadounidense- israelí ha cobrado la vida de al menos 555 personas. En Israel, donde los misiles iraníes han alcanzado distintos puntos, 11 personas han muerto. La respuesta de Israel contra Hezbollah dejó varios muertos en Líbano. Seis soldados estadounidenses han perdido la vida, se informó de tres muertos en Emiratos Árabes Unidos, dos durante la primera contraofensiva iraní, uno en Kuwait y otro en Bahréin.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

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