

KANSAS CITY, Missouri -- Si alguien dudaba de su vigencia, Lionel Messi le tapó la boca.
El astro, a pocos días de cumplir 39 años, anotó el martes un triplete (hat-trick) para que la vigente campeona Argentina arrancara la defensa del título de la Copa del Mundial con una victoria 3-0 ante Argelia.
Al festejar tres goles en un mismo partido del Mundial por primera vez, Messi alcanzó al alemán Miroslav Klose como máximo artillero en la historia de la competencia con 16 tantos. El capitán de la Albiceleste también se convirtió en el primer futbolista en disputar seis mundiales.
"Me pone muy feliz haber vivido todo lo que me tocó", dijo Messi. "Lo que me está tocando vivir ahora es de yapa (añadido). "Estoy muy feliz y agradecido con este grupo hermoso, lo disfruto mucho".
Precedido por partidos en los que Kylian Mbappé y Erling Haaland debutaron con dobletes en los triunfos respectivos de Francia y Noruega, Messi proclamó con signos de exclamación que sigue más vigente que nunca al perseguir una segunda consagración mundialista.
Con la victoria, la primera de una selección de Sudamérica en el Mundial ampliado a 48 equipos, Argentina quedó momentáneamente al frente del Grupo J, que completaba su primera fecha con el choque entre Austria y Jordania en San Francisco.
El Estadio Arrowhead, de Kansas City, fue testigo de otra gesta del mejor jugador del siglo.
"Sin palabras para Leo. ¿Qué voy a decir? Es increíble", señaló el seleccionador Lionel Scaloni. "Lo viene haciendo desde hace 20 años. Toda la gente del fútbol lo quiere ver y lo disfruta".
En su partido número 200 con la casaca albiceleste, Messi fue la llave para abrir un duelo enfrascado en el mediocampo. El volante Rodrigo De Paul dio un exquisito pase entre líneas africanas para su socio en el Inter de Miami, que con tiempo y espacio desenfundó la zurda y lanzó el remate de gol desde la medialuna del área. El arquero Luca Zidane, quien usó una máscara protectora, alcanzó a tocar el balón con los dedos, pero no tuvo la resistencia para evitar el gol a los 17 minutos.
Haciendo gala de su olfato goleador, Messi recogió un rebote desafortunado de Zidane tras un disparo de derecha de Alexis Mac Allister a los 60 minutos.
El tercero llegó tras una asistencia de Nicolás González, Messi se acomodó y dirigió el balón abajo junto al palo derecho del arquero argelino.
"A mí me gusta jugar al fútbol, es mi pasión desde chiquito. Cuando estoy bien doy el máximo", apuntó.
La Albiceleste intenta hacer algo que no se ha logrado en generaciones: los únicos países que consiguieron el bicampeonato fueron Italia (1934 y 1938) y Brasil (1958 y 1962).
Pero su debut despertaba inquietudes por la carga de sus fallidos estrenos en los dos últimos torneos -empate 1-1 con Islandia en 2018 y derrota 2-1 ante Arabia Saudí-, a lo que se sumaban las dudas sobre el estado físico de varios de sus jugadores, entre ellos el propio Messi con una dolencia muscular.
El arquero Emiliano Martínez jugó con una fractura en el dedo anular, mientras que el zaguero Cristian Romero reapareció en un partido oficial tras una larga inactividad por lesión de rodilla.
"Siempre el primer partido es complicado, más con un rival difícil. El traspié en Qatar contaba. Nos da tranquilidad para lo que viene", evaluó Scaloni.
A pesar del abultado marcador, no fueron muchos los pasajes del partido en los que el campeón defensor tuvo el dominio. Argelia, dos veces campeona de África en 1990 y 2019 y que disputa su primer Mundial desde 2014, no dejó que el equipo de Scaloni desplegara su característico juego de toques y posesión del balón. Y la complicó más de una vez por la banda izquierda con las incursiones de Ibrahim Maza y Farés Chaibi.
"Nos costó un poco el primer tiempo. Siempre los primeros partidos de una competencia mundial son difíciles, teníamos la experiencia del último", valoró Messi. "Se está viendo que nadie regala nada, es un torneo muy competitivo, las selecciones son fuertes, Los partidos van a ser igualados e intensos. Es muy parejo todo".
Desde lo colectivo, no fue la mejor actuación. Pero con un rendimiento estelar de su capitán, Argentina puede quedarse tranquila para lo que viene.
El equipo de Lionel Scaloni jugará el lunes contra Austria en Dallas, mientras que Argelia enfrentará a Jordania en Santa Clara, California.