

WASHINGTON -- La Corte Suprema de Estados Unidos despejó el camino el jueves para que el gobierno del presidente Donald Trump pueda reactivar una política migratoria que en su día se utilizó para rechazar a migrantes que solicitaban asilo en la frontera sur.
Los magistrados, en una decisión de 6-3, revocaron una orden de un tribunal inferior que bloqueaba la práctica, la cual limitaba el número de personas que podían solicitar asilo cada día, primero durante el gobierno de Obama y luego ampliada durante el primer mandato de Trump.
Defensores de los migrantes señalaron que la táctica creó una crisis humanitaria, ya que miles de personas se asentaron en refugios improvisados e inseguros a lo largo de los puertos de entrada para esperar su turno durante días o meses. El gobierno de Trump sostuvo que era necesaria para hacer frente a un aumento de solicitantes de asilo en la frontera.
La política no está vigente ahora, y las multitudes son mucho más reducidas, ya que las autoridades han impuesto otras restricciones a los solicitantes de asilo. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) no dijo si planea reactivarla, pero aplaudió el fallo. "Esta decisión abre una herramienta importante para seguir protegiendo nuestra frontera sur", declaró James Percival, el director jurídico de la agencia.
El gobierno argumenta que la dosificación es una herramienta crítica que ha sido utilizada por presidentes de ambos partidos y que debería seguir disponible. Abogados federales afirman que las personas rechazadas en la frontera podrían regresar más tarde, aunque cuando la política estuvo vigente anteriormente, las filas eran de miles de personas.
El caso es una de varias demandas sobre asuntos migratorios que el máximo tribunal nacional está considerando en este periodo, entre ellas el plan de Trump para restringir la ciudadanía por nacimiento. La Corte Suprema también permitió el jueves que su gobierno ponga fin a la suspensión de deportación para migrantes que huyen de la inestabilidad y de conflictos armados.
Según la ley federal, los migrantes que llegan a Estados Unidos deben poder solicitar asilo y ser sometidos a una evaluación para determinar si temen persecución en sus países de origen.
El Departamento de Justicia argumentó que las personas detenidas por las autoridades no han llegado, por lo que los agentes de inmigración no tienen que permitirles solicitar asilo.
La mayoría conservadora del tribunal estuvo de acuerdo. "Un invitado no llega a una casa cuando llama a la puerta principal", escribió el juez Samuel Alito.
Pero los abogados de quienes buscan asilo sostienen que la ley desde hace tiempo significa que cualquiera que llegue a un puerto de entrada debe ser evaluado, y que bloquear las llegadas pasa por alto los ideales del país.
La jueza Sonia Sotomayor disintió desde el estrado, diciendo que la opinión de la mayoría "lamentable y trágicamente extingue la luz de la antorcha de la Estatua de la Libertad".
La decisión también podría dar a las personas un "incentivo perverso" para entrar al país ilegalmente si no pueden contar con poder solicitar asilo legalmente en un puerto de entrada, dijo, una preocupación que según la opinión de Alito era exagerada.
En un argumento inusual, Alito expresó una respuesta después de que Sotomayor terminó de hablar. Dijo estar sorprendido de que ella hubiera leído su disenso en voz alta, y defendió su opinión señalando que la política se había utilizado durante dos administraciones presidenciales. "No añadiré nada más a eso", dijo Alito.
La dosificación se utilizó por primera vez durante el gobierno del presidente Barack Obama, cuando grandes cantidades de haitianos aparecieron en el principal cruce hacia San Diego desde Tijuana, México. Se amplió a todos los cruces fronterizos desde México durante el primer mandato de Trump en la Casa Blanca.
Los agentes de aduanas a menudo citaron haber alcanzado la capacidad máxima en las celdas de detención en el puerto de entrada como motivo de los retrasos en el procesamiento de los solicitantes de asilo que esperaban ser aceptados para inspección, pero esas afirmaciones fueron refutadas por datos oficiales que se revelaron en una demanda en 2020. Muchos de los que esperaban al otro lado de la frontera estuvieron expuestos a la violencia del crimen organizado, al calor intenso durante el verano y a condiciones de frío durante el invierno. La fila se gestionaba de manera diferente en cada puerto de entrada, a veces por autoridades mexicanas, voluntarios o migrantes.
Terminó en 2020, cuando el gobierno introdujo mayores restricciones durante la pandemia de coronavirus, y el presidente Joe Biden la rescindió formalmente en 2021.
Ese mismo año, un juez federal con sede en California determinó que la dosificación violaba los derechos de los solicitantes de asilo y la ley que exige la evaluación. Un panel dividido de un tribunal de apelaciones confirmó el fallo, pero casi la mitad de los jueces del tribunal completo con sede en San Francisco votó a favor de volver a examinarlo, una señal contundente que podría haber llamado la atención de la Corte Suprema.
Desde que Trump regresó a la Casa Blanca, las multitudes en los puentes internacionales han disminuido significativamente. En mayo, el gobierno reportó un promedio de 114 inmigrantes que entraron en contacto con agentes de aduanas en los puertos de entrada del suroeste. Esas cifras alcanzaron un máximo diario de 1,703 inmigrantes en mayo de 2024.
Abogados del grupo Democracy Forward presentaron la demanda por primera vez y condenaron el fallo del jueves. "Estamos decepcionados con la decisión de la corte y pedimos a todos los estadounidenses que exijan que nuestro gobierno proteja a las familias que la corte hoy decidió mantener en peligro", indicó la presidenta y directora general Skye Perryman.
Representaron al grupo Al Otro Lado, cuya directora ejecutiva señaló que la decisión significará un "endurecimiento de las fronteras para mantener fuera a los más vulnerables", lo que "seguro resultará en muchas más vidas perdidas".
La ley de Estados Unidos permite que las personas que buscan refugio soliciten asilo una vez que están en suelo estadounidense, independientemente de si llegaron de manera legal. Para calificar para el asilo, deben demostrar temor de persecución en su país de origen por razones específicas, como raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opinión política.
Las personas a quienes finalmente se les concede asilo no pueden ser deportadas. Pueden trabajar legalmente, traer a familiares directos, solicitar la residencia legal y buscar la ciudadanía.
___
Los periodistas de The Associated Press Fatima Hussein y Rebecca Santana en Washington, así como Valerie Gonzalez en McAllen, Texas, contribuyeron a este despacho.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.